Mi foto
Jerez de la Frontera, Cádiz, Spain

BIENVENIDOS A MI BLOG

En esta página encontrarás evocadoras fotografías antiguas procedentes de mi archivo particular, así como otras actuales de las que soy autor. También vídeos, artículos y otros trabajos relacionados con la historia de Jerez de la Frontera (Spain), e información sobre los libros que hasta ahora tengo editados.

In this page you will find evocative ancient photographies proceeding, as well as different current of my file particular of that I am an author. Also videoes and articles related to the history of Jerez (Spain) and information about the books that till now I have published

No están reservados los derechos de autor. Puedes copiar lo que quieras, aunque es preceptivo citar la fuente.
No rights reserved copyrights, you can copy anything you want just by citing the source

Juan Manuel Sánchez y Gutiérrez de Castro, Duque de Almodóvar



Nació en Jerez de la Frontera el 15 de diciembre de 1850, en el nº 20 de la calle Lealas, en la fachada de dicha casa se encuentra una lapida que lo recuerda. Hijo de Antonio Sánchez Romate, fundador de las bodegas del mismo nombre, cursó en Sevilla los estudios de Derecho con un brillantísimo expediente, especializándose en Asuntos Sociales y Hacienda Pública, dominando perfectamente los idiomas inglés y francés. Muy joven se casó en Córdoba con la Duquesa de Almodóvar, por cuyo matrimonio adquiere este título nobiliario por el que sería conocido.

En 1879 fue elegido Diputado a Cortes por el partido Liberal, defendiendo los intereses de Jerez en varias legislaturas, y asesorando a los ministros del ramo sobre las medidas que deberían adoptarse para defender el comercio de nuestros vinos frente a la competencia extranjera. Ocupó los cargos de vicepresidente del Congreso y de la Comisión de Presupuestos. En 1898, tras la guerra con los Estados Unidos que culminó con el desastre de nuestra flota en Cuba, fue nombrado ministro de Estado por el primer ministro Sagasta. Como responsable de dicho ministerio tuvo que asumir la difícil tarea de mantener el orgullo y el prestigio de España tras la derrota e intentar limitar sus consecuencias.

Tras fracasar la mediación inglesa, el 21 de noviembre del antes citado año, los representantes americanos presentaron una oferta a modo de ultimátum, amenazando con continuar las hostilidades en caso de la no-aceptación. Dicha oferta suponía la pérdida de Cuba, la anexión de Puerto Rico, la compra de Filipinas por 20 millones de dólares, la anexión de las Islas de Guam, Las Marianas y Las Carolinas. Sin ningún apoyo europeo, la presión del Kaiser alemán y ante la gravedad de la situación, el DUQUE DE ALMODÓVAR no tuvo más remedio que aceptar las draconianas imposiciones norteamericanas, soportando la amargura de firmar en nombre de nuestro país el Tratado de París.

En 1905 volvió a repetir nuevamente como ministro de Estado, esta vez con Segismundo Moret, presidiendo en abril de1906 la Conferencia de Algeciras, tarea muy delicada en la que se trataba de poner coto a las ambiciones internacionales sobre Marruecos, en unos momentos muy delicados para España, ya que nuestro país había declarado años antes como causa de guerra cualquier intento internacional contra la unidad o independencia de este país. En la citada Conferencia, celebrada en el Hotel Cristina de Algeciras, defendió nuestros intereses, demostrando su talla de gran estadista y logrando un acuerdo entre las naciones europeas implicadas y los representantes marroquíes. En dicho tratado se reconocía la soberanía del sultán de Marruecos y la integridad de sus dominios, confirmándose la internacionalización económica de Marruecos y la posición privilegiada de España y Francia. Los representantes de los 12 países asistentes a la Conferencia expresaron su reconocimiento al ministro español en quien vieron un eficaz servidor a la paz en Europa. Por este motivo el Presidente del Consejo de Ministros, Segismundo Moret, propuso al Rey le fuera concedido el título de DUQUE DE ALGECIRAS, nombramiento que Juan Manuel Sánchez rechazó cortésmente con estas palabras: “El estricto cumplimiento del deber no necesita recompensas”.

Pocos meses después de la finalización de la Conferencia de Algeciras, fallecía en Madrid el DUQUE DE ALMODÓVAR. Un Real Decreto firmado ese mismo día le concedía el nombramiento de Capitán General con mando en plaza. Se disponía, además, que se le rindieran los honores correspondientes y se celebraran solemnes honras fúnebres por sus relevantes servicios a la Patria, a la Corona y a las Instituciones del Estado. Se disponía también, distinguir a su madre con el título de Duquesa de Algeciras que su hijo no quiso aceptar en vida. El Jefe del Gobierno dijo a la sazón: “Con su muerte pierde la Corona uno de sus más leales servidores; la nación un ciudadano modelo, que la sirvió con patriotismo y que representó a España con una dignidad y acierto internacionalmente reconocidos”.

Un gran sentimiento de pesar inundó Jerez por la pérdida de tan ilustre hijo. El Ayuntamiento en sesión plenaria acordó rotular con su nombre la calle Larga, rótulo que permaneció en esta vía principal hasta los tiempos de la República en el que fue sustituido por el de Manuel Azaña y luego por el de José Antonio Primo de Rivera.

Hace muchas décadas que el nombre de este ilustre jerezano, su historia y sus servicios a la nación, permanecen en el más absoluto de los olvidos. Nunca se erigió un monumento a su memoria, ni a ninguna otra calle de la ciudad se le volvió a dar el nombre de DUQUE DE ALMODÓVAR.

Antonio Mariscal Trujillo
Centro de Estudios Históricos Jerezanos

No hay comentarios:

Publicar un comentario