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Jerez de la Frontera, Cádiz, Spain

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En esta página encontrarás evocadoras fotografías antiguas procedentes de mi archivo particular, así como otras actuales de las que soy autor. También vídeos, artículos y otros trabajos relacionados con la historia de Jerez de la Frontera (Spain), e información sobre los libros que hasta ahora tengo editados.

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Dr. Manuel Ruiz de la Rabia, 1802-1878


      El Dr. Ruiz de la Rabia se puede contar como uno de los más prestigiosos médicos no sólo de Jerez, sino posiblemente de toda la España del XIX. Nació en Comillas (Santander) en Julio de 1802. A los 9 años de edad lo enviaron a Jerez con su tío Pedro que era presbítero en esta ciudad, cursando el bachillerato de filosofía en la Universidad de Sevilla, estudios que concluyó en 1818. A continuación cursa los estudios de Medicina en Cádiz donde se graduó en 1824.


      Nuestro ilustre médico, al parecer, no quedó del todo satisfecho con las enseñanzas recibidas en Cádiz, y acto seguido se marcha a París, donde se matricula en su Facultad de Medicina, obteniendo en 1828 el título de Doctor por dicha Universidad.



      De vuelta a Jerez, ejerció como médico y cirujano, estableciendo su consulta en el nº 42 de la calle Francos, practicando especialmente la rama de tocoginecología. Se dice que asistió al nacimiento del 70% de los jerezanos de su época. Su fama trascendió allende nuestras fronteras, tanto es así, que hasta del extranjero venían enfermos a su consulta. Fue siempre un defensor incansable de la nueva corriente conocida como medicina racionalista, o lo que es lo mismo: la basada en conocimientos reales.



     De su prestigio personal y profesional, así como su arraigada inserción en el tejido social de su tiempo, dan idea los numerosos nombramientos que poseía. Así el Dr. Ruiz de la Rabia fue miembro de la Sociedad Económica de Amigos del País; de la Academia Médica Matritense y correspondiente de la Academia de Ciencias Médicas de Montpellier. Disfrutó de los honores de Médico de la Real Casa y estuvo en posesión de la Gran Cruz de Carlos III y de la Encomienda de Isabel la Católica. Con estos datos creemos que el lector puede hacerse una idea de la alta consideración social y profesional que gozaba este médico en su tiempo.



      Pero dejemos que hable el prestigioso Dr. Revueltas y Montel, que se consideraba discípulo suyo, en una necrológica publicada en El Guadalete pocos días después de su muerte, decía entre otras cosas: “El bisturí en sus manos era el lápiz en las de un pintor; no hacía heridas, trazaba líneas, formando con ellas figuras geométricamente exactas que le daban el resultado conveniente. Fue la figura que representó las glorias del ayer, realidades de hoy, esperanzas del mañana. Y por su carácter y amor a la humanidad, modelo de desprendimiento, de largueza y generosidad”.



     Al día siguiente de su muerte, ocurrida el 30 de julio de 1878, la Academia Médico Quirúrgica Jerezana celebró sesión extraordinaria en memoria de su fundador. El Ayuntamiento por su parte, en otra sesión celebrada el 7 de agosto de ese mismo año, acordó rotular con su nombre la antigua plaza de las Cadenas, cercana a la casa donde tuvo su domicilio, así como concederle a título póstumo en título de Hijo Adoptivo de Jerez. También y por suscripción popular se construyó un artístico mausoleo en el antiguo cementerio de Santo Domingo, el mismo, del que desde 1958 se desconoce su paradero, fue realizado en Italia por el escultor florentino Augusto Franci. En su ciudad natal, Comillas, hemos podido comprobar cómo una de sus calles principales lleva el nombre de tan distinguido médico.



Antonio Mariscal Trujillo
C.E.H.J

El ingeniero jerezano Pedro Miguel González Quijano


      Este eminente ingeniero y matemático nació el 23 de abril de 1870 en la calle Porvera nº 30. Hijo de montañeses llegados a Jerez dos años antes, estudió bachillerato en el Instituto de E.M. de nuestra ciudad, obteniendo matrícula de honor en la mayoría de sus asignaturas. Terminados dichos estudios marcha a Madrid para cursar la carrera de Ingeniería. Una vez obtenida su licenciatura en 1894, vuelve a Jerez donde lo vemos como miembro fundador del Ateneo Jerezano. Ya entonces comienza a publicar artículos en Madrid Científico y en Revista Hispanoamericana de Matemáticas, así como en otras publicaciones francesas del mismo género.

     En 1897 logra su primer trabajo como ingeniero en Murcia, donde es el encargado de realizar un proyecto para la defensa de las inundaciones en dicha capital. Terminados estos trabajos vuelve a Cádiz, donde entre otros proyectos interviene en el del Pantano de Guadalcacín y el sifón de la Junta de los Ríos, este último fue, en su día, el asombro de muchos expertos por su innovación tecnológica. Decisiva fue su participación, junto al también ingeniero Antonio Gallegos,en la realización del trazado de la línea férrea Jerez-Almargen.

    González Quijano vuelve a Madrid, en esta ocasión para trabajar como experto en diversas e importantes comisiones oficiales. En dicha condición viaja a Portugal, Francia, Inglaterra, Alemania, Suiza, Checoslovaquia, Italia y Egipto. Para entonces ya es reconocido como un genial y sabio científico español. El 19 de octubre de 1915 presentó una ponencia en el Congreso Internacional de Ingeniería, la cual contribuyó a catapultar su celebridad como matemático. Desde entonces la denominada “Función Quijano” es estudiada en la mayoría de las carreras científicas.

     En 1920 fue requerido por la “Sociedad Matemática Hispanoamericana” para desarrollar un curso de Geometría en la Universidad Central de Madrid. En 1922 es profesor de Hidrología en la Escuela de Ingenieros de Caminos y obras Hidráulicas de Madrid y sus méritos son ya reconocidos por el propio Estado que le otorga el “Premio del Consejo de Obras Públicas” de dicho año. En 1925 sería recibido como académico de la de Real de Ciencias Exactas y Naturales, acto en el que pronunció una brillantísima conferencia bajo el título: Azar y determinismo. Publicó no menos de veinte obras sobre temas de obras públicas e hidráulicas de las que citaremos algunas: El problema del agua, 1906; Aguas y montes, 1911; Aprovechamiento de las aguas españolas, 1913; Política hidráulica y repoblación forestal, 1915; Futura transformación de Andalucía por el desarrollo y el regadío, 1915; El pantano de Guadalcacín y las obras hidráulicas, 1915; Hidrología general agrícola, 1922; La ciencia en la civilización moderna, 1929; Leyes de probabilidad, 1931; Acequias y regueras, 1935; Mapa pluviométrico de España, 1946. También fue redactor jefe de la revista Obras Públicas. Falleció en Madrid en 1958. Hasta 1979, la jerezana calle Francos estuvo rotulada con el nombre de “Ingeniero González Quijano”.

Antonio Mariscal Trujillo
C.E.H.J.